viernes, 1 de enero de 2010

Querido,

te empecé por unas razones y hoy mueres porque esas razones han muerto igualmente. Ni siquiera sé si en el fondo sigo siendo la misma persona que se dejó retratar por ti entonces y mira que no ha pasado tanto, pero son tiempos difíciles y a veces me confundo.

Has cumplido bien con tu cometido durante los últimos 365 días. No era mi intención desecharte tan pronto, pero las circunstancias me llevan a hacerlo finalmente porque no soporto más el agujero de penas en que te he convertido, ni tu intimismo vago, ni, por qué no decirlo, tu persona, la mía propia cuando se refleja en ti como el monstruo que ellos ven.

Gracias por dejarme verter mis palabras y dar forma a tus líneas, también fue agradable a veces,

L.


Pd. Hoy es un nuevo día, engalánate, píntate como una puerta, el mundo espera verte reconvertido aunque sólo seas plástico. Mierdamental.Blogspot.Com.