lunes, 30 de noviembre de 2009

Cosecha invernal.

Cada vez hace más frío y cada vez me encuentro con menos predispocisión para salir de casa un día tras otro.

Hoy me dejó mi novio, ya no somos amigos ni nada. Bueno, no es el abismo, pero tampoco sé cómo me tengo que sentir; gags de las primeras veces.

viernes, 13 de noviembre de 2009

Las tribus del Amazonas no tienen niñera, yo no tengo paciencia con el ser humano.

Tras algún tiempo alejada del portaminas, de lo que huele a verdad y más tarde del mundo real por razones secundarias, vuelvo a sufrir una de mis crisis, esas que más que otra cosa me quitan la venda de los ojos y me hacen odiar con un sentimiento liberador que más quisieran algunos pacíficos. Es tiempo de odiar, lo es de nuevo, pero esta es de las veces que no necesito mirar a nadie porque va conmigo la reflexión, con rencor e indiferencia y un atisbo de esperanza en el horizonte sólo dedicada a mí misma. Es odio de herida limpia, odio para todo el puto mundo, especialmente para la gente que mola y a la que deseas acercarte sólo un poquito, y sobretodo para los que tientan con parecérseles y que de vez en cuando consiguen engañarme y arrastrarme a su terreno (reconozco que en esos casos yo tampoco opongo resistencia), escenarios de brillantes tarimas con un montón de mugre allí donde no da la luz, basura prefabricada para aspirantes sólo a derrochar su tiempo figurando, rodeados de sus semejantes y disfrutando de sus vivencias en común, justos merecedores de la dicha que nos concierne: ser blanco de mi desprecio.
No hablo del individuo, hablo del conjunto. Esos mis ambientes habituales, todas mis posibles compañías, todas mis gestas en reuniones sociales... tumor maligno en mi conciencia, que en momentos como éste gusta de planificar vivencias opuestas que muy seguramente tardarán en sucederse, o que simplemente nunca llegarán. Se trata de una vida lejana merodeando sin destino concreto entre la gente, vivir sin más observando al semejante, vivir el momento, hacer justicia a la vida que me han dado, hacer amigos, hacer mi vida. No sé si algún día seré capaz de digerir, o bien expresar, esta pasión.

-Y mientras tanto en este lugar todo siga su curso, y mis deseos ya no importen porque me halle lejos de donde el bucle pueda alcanzarme. Pero hoy estoy aquí y los días siguen su curso, y yo deseo firme: muera esta escena de pastel, muera cada mierda moderna camuflada.-

En casos de impotencia como éste prefiero la vida apartada, disfrutar de esa gente corriente que en ocasiones puedo errar de que parezca los tengo en reserva, pero que a la hora de la verdad son los únicos titulares de mi lealtad y mi cariño. Quisiera ser como antes, una freak de instituto a lo "Breakfast Club", sin sentir más presión que la del asco puntual mal disimulado -los freaks no ganan pero tampoco lloran, han nacido para perder y pierden-. Quisiera existir sólo para mí y los míos, a la mierda los encuentros tumultuosos y a la mierda el figuratismo tendencioso de estos tiempos. Si quiero música le doy al play. Si quiero ideas me recluyo en el lavabo. Todo tiempo pasado fue mejor y además de verdad, estamos reviciaos de derechos y libertades, hasta el punto de que no valoramos los verdaderos atrevimientos, de que ya ni siquiera existe el atrevimiento. El yugo era una razón para luchar por las causas perdidas, pero hoy sólo existe señalética vacía para engordar el estatus. Todos somos sinvergüenzas. Me estoy planteando seriamente la rama de la Antropología.