jueves, 24 de diciembre de 2009

Merry Pain.

Por fin lo he entendido. En realidad claro que me gustan las Navidades y que las ansío, o por lo menos lo que se supone que deberían ser unas Dulces Navidades... pero faltan personajes en mi novela. Y así, hago como que detesto estas fechas porque estoy resentida con el mundo por no ofrecerme algunas de sus cosas buenas, ¿por qué a ellos sí y a mí no?, eternamente.
Por eso mi aversión hacia las Navidades es creciente aunque relativamente actual. No me gustan desde que la Nochebuena es de todo menos buena. No me gustan desde que el Año Nuevo empieza torcido y sigue peor. No me gustan desde que sólo es llenarse la barriga e irse a la cama en silencio. No me gustan desde que no son Papá y Mamá. No me gustan desde que no es Güelita. No me gustan desde que tengo edad para entender que no es Familia, ni Feliz, y que aunque duela, no hay nada por lo que sentarse a celebrar todos juntos con una sonrisa grapada a la cara.

lunes, 21 de diciembre de 2009

The most.

Creo que suele pasar. Te quedas ahí de nuevo, con las manos escondidas en los bolsillos para que no se note que vuelven a estar vacías, inspirando hielo y expirando un vaho blanco que te empaña los ojos y el corazón.

Es algo que Murphy me enseñó; cuando posees 'x' cosas, pero te da igual lo que suceda con todas excepto con una, es esa precisamente la que se aleja, y, sin más remedio, se precipita hacia el vacío. Quién te ampara ahora.
Entonces, sentirse solo es el peor de los castigos.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

2007.

Se incorporó rápidamente, saltó y a pequeños traspiés fue recogiendo sus prendas, esparcidas por el suelo de moqueta, mientras su pálido acompañante aún dormía desnudo enredado en las sábanas de la 138 de aquel notable hotel europeo.

Encendió un cigarrillo, e intentó templar los nervios masajeándose fuertemente el ceño con la mano libre.
Recordaba poco de la noche anterior, pero los leves restos blancos más papeles arrugados sobre la cómoda le dieron la rápida e incompleta respuesta que buscaba. Suficiente para saber que había vuelto a fallarse, sucumbiendo de nuevo a los placeres efímeros que su compañero le ofrecía de vez en cuando en bandeja de plata.

Aun con todo, la escena que tenía delante era tan perfecta, y su protagonista tan enigmáticamente hermoso, que no pudo evitar querer formar parte y acercarse una vez más al círculo de fuego marcado horas atrás.
Rozó levemente sus labios contra la espalda descubierta del otro, helada como un témpano y con la piel espigada. Sobre ella caían directamente los rayos más tempranos de un blanquecino sol invernal. Imposible negarse a sí mismo que por disfrutar de aquella sensación cada mañana estaría dispuesto a dejarse pisotear una y mil veces más durante el resto de sus días.
Arropó el cuerpo yaciente como pudo, añadiendo improvisadas capas al manto con alguna toalla y jerséis.
Estaba ya a punto de marcharse, cuando volvió sobre sus pasos y echó mano al cajón de la mesilla de noche más cercana, encontrando, como suponía, un bolígrafo y un taco de papel con el logo de la casa en serigrafía.

Cuando el cigarro terminó de consumirse, dejó la colilla junto a la improvisada nota, señalándola como suya.
En efecto, ambos igual de amargos.

"El día que yo no arda de amor, tú morirás de frío."

martes, 15 de diciembre de 2009

Yo tengo la custodia de este sitio.





Nota mental 1: Los "posibles" son infinitos, pero improbables.

Nota mental 2: ¿En qué coño piensas? ¡Deja de torturarte!

sábado, 5 de diciembre de 2009

Potter, te quiero.

Tengo una silla alta de marfil para sentarme,
Casi como la silla de mi padre, que es un trono de marfil;
Allí me siento alto y erguido, allí me siento solo.


-Christina Rossetti.

jueves, 3 de diciembre de 2009

Nombre propio.

Anoche una digna gacela de líneas finas surcando los mares de hojas mustias,

¿tienes hora?, preguntó.

Cada ojo de un color; mi sístole reconoció el verde, mi diástole el marrón. Dijo que hacía coreografías con las manos y me lo demostró poco después, a mí que no me gustan las demostraciones pero sí los fuegos artificiales.

¿Tienes hora?, preguntó, y se perdió entre el tumulto y las hojas secas.

martes, 1 de diciembre de 2009

Hollywood, AST.

Pues vale, soy una niña. Una niña pequeña que no se cansa de releer los cuentos que ya se sabe de memoria, que se pinta las uñas de mil colores con el estuche que le trajeron los Reyes, y que no puede evitar mirar con curiosidad a la gente mientras camina por la calle. Soy una cría que cuando llora lo hace a mares, y se encoje y se abraza las piernas en vez de preocuparse por enjuagar las lágrimas que le empapan el cuello del pijama. Caprichosa y egoísta, no me importa cuánto tenga que gritar hasta que me hagan caso.
Y al fin y al cabo, mi vida y mi rutina no son tan diferentes de las tuyas ni de las de nadie, seas quien seas, si es que lees.

lunes, 30 de noviembre de 2009

Cosecha invernal.

Cada vez hace más frío y cada vez me encuentro con menos predispocisión para salir de casa un día tras otro.

Hoy me dejó mi novio, ya no somos amigos ni nada. Bueno, no es el abismo, pero tampoco sé cómo me tengo que sentir; gags de las primeras veces.

viernes, 13 de noviembre de 2009

Las tribus del Amazonas no tienen niñera, yo no tengo paciencia con el ser humano.

Tras algún tiempo alejada del portaminas, de lo que huele a verdad y más tarde del mundo real por razones secundarias, vuelvo a sufrir una de mis crisis, esas que más que otra cosa me quitan la venda de los ojos y me hacen odiar con un sentimiento liberador que más quisieran algunos pacíficos. Es tiempo de odiar, lo es de nuevo, pero esta es de las veces que no necesito mirar a nadie porque va conmigo la reflexión, con rencor e indiferencia y un atisbo de esperanza en el horizonte sólo dedicada a mí misma. Es odio de herida limpia, odio para todo el puto mundo, especialmente para la gente que mola y a la que deseas acercarte sólo un poquito, y sobretodo para los que tientan con parecérseles y que de vez en cuando consiguen engañarme y arrastrarme a su terreno (reconozco que en esos casos yo tampoco opongo resistencia), escenarios de brillantes tarimas con un montón de mugre allí donde no da la luz, basura prefabricada para aspirantes sólo a derrochar su tiempo figurando, rodeados de sus semejantes y disfrutando de sus vivencias en común, justos merecedores de la dicha que nos concierne: ser blanco de mi desprecio.
No hablo del individuo, hablo del conjunto. Esos mis ambientes habituales, todas mis posibles compañías, todas mis gestas en reuniones sociales... tumor maligno en mi conciencia, que en momentos como éste gusta de planificar vivencias opuestas que muy seguramente tardarán en sucederse, o que simplemente nunca llegarán. Se trata de una vida lejana merodeando sin destino concreto entre la gente, vivir sin más observando al semejante, vivir el momento, hacer justicia a la vida que me han dado, hacer amigos, hacer mi vida. No sé si algún día seré capaz de digerir, o bien expresar, esta pasión.

-Y mientras tanto en este lugar todo siga su curso, y mis deseos ya no importen porque me halle lejos de donde el bucle pueda alcanzarme. Pero hoy estoy aquí y los días siguen su curso, y yo deseo firme: muera esta escena de pastel, muera cada mierda moderna camuflada.-

En casos de impotencia como éste prefiero la vida apartada, disfrutar de esa gente corriente que en ocasiones puedo errar de que parezca los tengo en reserva, pero que a la hora de la verdad son los únicos titulares de mi lealtad y mi cariño. Quisiera ser como antes, una freak de instituto a lo "Breakfast Club", sin sentir más presión que la del asco puntual mal disimulado -los freaks no ganan pero tampoco lloran, han nacido para perder y pierden-. Quisiera existir sólo para mí y los míos, a la mierda los encuentros tumultuosos y a la mierda el figuratismo tendencioso de estos tiempos. Si quiero música le doy al play. Si quiero ideas me recluyo en el lavabo. Todo tiempo pasado fue mejor y además de verdad, estamos reviciaos de derechos y libertades, hasta el punto de que no valoramos los verdaderos atrevimientos, de que ya ni siquiera existe el atrevimiento. El yugo era una razón para luchar por las causas perdidas, pero hoy sólo existe señalética vacía para engordar el estatus. Todos somos sinvergüenzas. Me estoy planteando seriamente la rama de la Antropología.

miércoles, 21 de octubre de 2009

Eso es porque tú no te desprecias a ti misma.

Me gusta el adjetivo épico porque desde hace meses un aire parecido rige muchas de las situaciones de mi vida (fuera pretensiones). Será de tanto y tan maníacamente empaparme de cierta mejor historia de la Historia(!) que ahora me siento contagiada. No sé cómo explicarlo, a veces está genial y otras veces es pura mierda depresiva; te aseguro que en otra vida yo fui Ensalada de coles.

domingo, 27 de septiembre de 2009

Esperar, dejarlo rodar.

Se vuelve todo tan sencillo y natural, cuando llega el momento justo en que doblo la esquina y lo encuentro esperando...
¿Y si estaba en aquel rincón del bar la tranquilidad que necesitaba? Quizás haya dado con ella, todas las respuestas en una sola noche.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Hola, soy Hayley Stark y estoy muy cabreada.

El sexto, no cometerás actos impuros.
El noveno, no consentirás pensamientos ni deseos impuros.

Llegas tarde, beato.

miércoles, 26 de agosto de 2009

Psicológicamente hablando...

acabo de llegar de Pino del Río.
Quince son los días estimados para amoldar de nuevo mi cuerpo y mi mente al ritmo ovetense, y quince exactos han pasado desde que partimos de nuestro pequeño paraíso perdido. Mucho lo eché de menos, sobretodo al principio: los abrazos, las bromas, las estrellas... Muchos nombres que olvidaré, pero esa sensación... esa sensación no se borra jamás, porque siempre hay un "próximo verano" para revivirla.

miércoles, 10 de junio de 2009

Días asesinos.

Amanecía y estábamos mis ojeras, mis pocas ganas de ir a clase y yo sentados frente al borrador más desconcertante de la Historia, cuando de repente se coló por la ventana esa fresca brisa mañanera cargada de sol, y de, aquí lo curioso, un fuerte olor a café.

Sonreí.

domingo, 7 de junio de 2009

Spread the word.

La verdadera revolución nace dentro aquellos que quieran formar parte de ella por sí mismos. Qué me importa la marca de tus playeros o si tienes dinero para más, tú sólo habla, exprésate, reivindica tus motivos aunque a tu alrededor no haya sesos de los que exprimir nada nuevo, estira hasta romper con todo lo que has mamado desde crío, y abróchate el cinturón, que esto empieza.
De repente, nuevas ideas incendian y devoran todo lo preestablecido en tu cerebro, dejando espacio para los verdaderos argumentos, los de peso. "Corta por lo sano", decían por ahí. Luego este cuerpo no es el mío, no hasta que todos me vean cambiar, crecer.
Cuando te lo hayas aplicado, corre, cuéntalo, grítalo, siéntelo... Sobretodo haz ruido, mucho ruido.

domingo, 10 de mayo de 2009

Inciso.

No me gusta que la gente a la que no le presto atención sí que gaste su tiempo en prestármela a mí, con ese grado de infantilidad, premeditación y alevosía.

(A lo mejor es que su tiempo es muy poco valioso.)


Ahora sí, ahora es el momento.

domingo, 26 de abril de 2009

Sólo un par de veladas bizarras más.

Quizás llegue el día en que pueda beber en paz, sin preocuparme de que después venga la llorera monumental y grite histérica todo lo que no soporto de mí misma, para luego pensarlo en frío y deshacerme lentamente en desolación con una canción desconocida de fondo, puede que el día en que no viva para echar de menos, para pensar a todas horas en la gente que quiero y que por suerte o por desgracia no está aquí para acompañarme, y también será ese cuando consiga entender cómo funciona el endiablado mecanismo que hay dentro de mi cabeza, que nunca me ayuda a decidir qué hacer con mi tiempo pero que tampoco se acaba por estropear de una puta vez y para siempre, como muchas veces desearía.

miércoles, 1 de abril de 2009

Casi 15.

Algunos dicen que blahblah Nirvana se cargó el Punk*, blahblah Cobain no es más que un icono prefabricado, blahblah.
Vale.

Admiro a Kurt Cobain, casi más que a cualquier otra persona que haya pasado por la Tierra.
Macabra y pura belleza la de la autodestrucción; lenta, muy lenta.
Ven como eres, como eras, como yo quiero que seas, MÁS DURO QUE EL CIELO, más allá de los ralladísimos mulatos y mosquitos o de esas infames zapatillas Converse "tributo". Tributo al bolsillo y a la desvergüenza.
He aquí que admirar (¡Venerar!) a Kurt Cobain puede ser una cuchilla de doble filo. Cualquier fan [odio esta palabra] quisiera saberlo todo acerca de su ídolo, se molesta por entender lo que esconde en sus entrañas, por coleccionar cada cd y recortar sus fotos de la prensa. Pero también -y ante todo- le procura respeto.
Kurt odiaba la mediatización de sus letras, de sus gestos, no le agradaba ver su cara en las revistas, ni que el público en sus conciertos cada vez fuera más numeroso. Y tenía razón, es un fenómeno difícil de digerir y más volcado en alguien como él... Aunque si los señores de Sun Pop no le hubieran encontrado un atractivo especial a la mierda en su pelo, hubiese pasado por este mundo sin pena ni gloria = Yo no estaría escribiendo ésto, ni lo conocería. Ahí están las dos caras de la moneda.
Entonces, ¿cuál es una buena forma de admirar a un simple chico que no hacía nada más allá de escupir sus sentimientos? No es irónico, de verdad lo he pensado muchas veces: ¿Tengo que limitarme a escuchar su música? No podría hacer finas críticas referenciando su calidad como compositor, no sé y tampoco me interesa ese aspecto. ¿Hago mal en interesarme por sus vivencias? En efecto, es más que cuatro guitarras rotas y un par de grabaciones de edición póstuma.
O espera, ¿quizá debiera comprar su último puto libro de curiosidades por valor de 60 €uros? (Decimonoveno de la colección, por lo menos. Eso son vampiros y no los Cullen). Psé, mi dinero iría a parar a manos justas, véase su condolida y purpurinosa viuda y su huérfano retoño, la Señorita Faba de Francia, a la cual le deben escasear vestidos de etiqueta o fondos para su próxima macrofiesta de cumpleaños. Como esa última en la que actuó el ex-amante de la, repito, condolida viuda. Está claro, gente humilde.

Y eso, que, españoles, el Grunge ha muerto... Y parece que es para siempre.



*El Grunge (o como se le denomine, no me apetece filosofar sobre si llegó o no a existir como tal) sigue la línea natural del Punk, es el digno estilo sucesor, y punto. Nadie -con cerebro- se traga que la evolución de todo aquello sean los putos Gallagher o esos Good Charlotte, por mucha novia rubia grupi que tengan.
Tampoco el cualquierpalabraXcore, dejémoslo en sucedáneo.

domingo, 29 de marzo de 2009

Film it.

Aún hoy sigo tan segura de que estoy hecha para vivir una película. No pido una superproducción vomitiva con guapos (a ojos del colectivo) y una gran banda sonora, sino sólo una de esas pequeñas bazofias de sábado por la tarde en que el protagonista, joven y prometedor pero incoherentemente frustrado, viaja hacia la otra punta del mundo para encontrarse a sí mismo, y tras un pobre par de frases medianamente guays en el transcurso de dos horas, te hace pensar un poco, y a los cinco minutos se te olvida para siempre.

domingo, 22 de marzo de 2009

Sograndio.

Ayer fue un muy buen día. Estaban todos: estaba él, estaba ella, estaba la pija, la de siempre, la antisocial, la payasa, el bollu, la borde, estaba el vacilón, pikachu, teleñeco, jaisculmiúsical, y muchos, muchos más. Por haber había hasta dos francesitos a uvas, satisfechos con observar desde la distancia el particular estilo lúdico de los adolescentes españoles. Futuros planes a corto y largo plazo, exitazos veraniegos de hace una década (o más), sidraza aliñada y un mobilone/caseta/casa de rincones entrañables. A fumar a fuera y a follar al monte.
Ayer me desahogué de verdad, como no hacía en muchísimo tiempo. Lloré como un bebé en el regazo de mis mejores amigos, los de toda la vida, los únicos y verdaderos. Grité y pataleé hasta no poder más, y sobretodo, les dije que les quería, por encima de todo y de todos. ¿Que tuve que ponerme hasta el culo para soltarme? Sí, sino seguramente me hubiera mantenido igual, tras la coraza de mierda. Pero no me avergüenzo en absoluto, al contrario, me siento satisfecha porque empiezo a entender que durante esos arrebatos no soy una carga. Es ya nuestro rito; oh las drogas, que valen para todo. Como siempre, empieza la cita con risas y revolcones y termina con llantos y abrazos. Por último, observarlos en silencio, recostarme mientras pienso en lo egoísta y afortunada que soy. Puede parecer ridículo, no sé, me da igual. Es lo mejor del mundo.

domingo, 15 de marzo de 2009

Manifesto: Alterando a los alternativos.

Bien, cada uno tiene sus petardeces y ahora me toca a mí ser gratuitamente insolente. Del tipo de cosas que me debería ahorrar para no resultar borde y pesada -una vez más-.
Puede que también autocrítico, y por qué no.

Antes eran los insustanciales e insulsos instituteros los que colmaban mi paciencia diaria con sus banalidades y sus duros de Rosal. Entrañable una vez lo ves desde fuera. Ahora paseo por el extremo contrario, y como tengo que quejarme para ser feliz, me quejo, y me quejo mucho. No es nada personal. -Pero verás,-
Me encarniza la gente que [comillas]ama la música[comillas], hoy en día todo el santo mundo [COMILLAS]ama la música[COMILLAS]. Lo cachondo es que se les olvida un pequeño matiz: Molestarse en CONOCER LA MÚSICA que se supone siguen. La música en general. Recórcholis, algo de música. No hace falta saber lo que es una partitura o un riff, pero sí entender el significado de lo que transmiten sus líneas, el sentimiento o la idea. No, de hecho ahora se valora mucho más la indumentaria y la actitud, aunque se suponga que eso es sólo un atrezzo para completar a lo primero, lo central. Kolegah, no sé, no es un requisito indispensable ser un obseso melomaníaco (o que la gente crea que lo eres), yo no tengo ni zorra de videojuegos ni matemáticas, y vivo con ello. Di que te presta, que te gusta, o como diablos pueda expresarse la sensación de júbilo que sientes sobre la gogotera de una discoteca(?) o con tu maldito reproductor de 300€ taladrándote el cerebro a base de insanos armónicos, pero, ¿amar? AMAR algo significa poco menos que reducir tu vida a eso, significa necesitarlo de verdad.
Y no lo digo con rintintín para hacer creer a las masas mediante mi elaboradísimo sarcasmo que yo sí lo soy. No me hace falta la aprobación de nadie. De hecho, qué coño sabré yo de música, si mi grupo favorito es escuchado por criajas y sale en revistas de menos de 2€ con título fluorescente. Eso no es cool, ¡pUtA mAiNsTrEaMeR dE mIeRdA!. Y yéndonos por los laureles más de la cuenta, oiga, para qué pararnos a pensar en que si es el que es quizá se deba a algún motivo especial, a que hayan hecho algo por mí, por ejemplo, y a que, qué coño, me gusten y punto, ¿a quién le debo explicaciones? No ho, vale más montar al carro de la que pasa y bajarse de la que todos lo hacen, así quedas como Dios. Sobretodo si luego aprovechas la mínima para ridiculizar eso de lo que eras megafán, y dejando bien claro que te avergüenzas de haber pasado por esa etapa. ¡Pardiez, malditos y lejanos quince años! Poco ridículo se queda corto: Incultura e ignorancia hasta límites insospechados, las cuales importarían menos si no fueran combinadas con el pretender. Siempre pretender. Porque con lo jarcorr andergráun que soy yo, qué vergoña, debería buscarme un nuevo grupo de cabecera con el que truñir mis neuronillas. Nada importa, sólo que tenga un nombre guay y que no lo conozca nadie más en la faz de la tierra (como mucho, mis otros amigos guays). O también podría reconvertirme al indie-ota, comprarme un sombrero de-esos-que-no-lleva-nadie y escuchar música para viejunos cantada por gente vestida de marrón (que no música antigua, esa tiene demasiado encanto; fuera ironías). Melodías arrastradas y voces soporíferas las cuales lo único que me sugieren es que me he fumado sin recordar cuándo. Hola, hoy soy emo; hola, hoy soy indie. Caro que sí nin, true a tope. Lo único que demuestra es que ni uno te gusta tanto ni el otro tan poco. Eso sí que da verdadera vergüenza ajena, y hasta las neogóticas podres llenas de lazos y pinchejos son más respetables.
Véase resumido, que prefiero ser mediocre en lo mío pero al menos teniendo claro lo que me gusta y por qué me gusta (recalco que me gusta, no hago como que me gusta), y no rulando de estilo en estilo y tiro porque me toca. Triste, ante la imposibilidad de molar por mí mism@ con vulgares harapos de Berskha/Quiksilver voy a probar a reconvetirme, a ver con qué imagen hago más amigos.
Eso sí, ¡SÓIS TODOS UNOS POUSERRS, DEJAD DE COPIARME!

miércoles, 11 de marzo de 2009

Papyrus.

Últimamente escribo más en el cuaderno rojo: de la que voy a dormir, primer cajón a la izquierda. Pero sobretodo, releo las páginas viejas. Las repaso una y otra vez, un día tras otro, antes de empezar una nueva. Y ya casi me las sé de memoria. Luego, comienzo cualquier reflexión con estrecha mina del cinco, de la que no me gusta porque se rompe fácil. O puede que sea yo, que calque demasiado.

lunes, 16 de febrero de 2009

A.

Echo de menos a ese amigo con el que discutir por cualquier cosa, con el que hacer apuestas tontas y escuchar voces rotas. Y discutir, y discutir, y discutir. Emperretarnos y no hablarnos, y que se cansen de nosotros. Echo de menos a ese amigo que muy de vez en cuando me recuerda que me quiere, y que eso sea suficiente para alegrarme el día, o la semana. Echo de menos sus mejores regalos, un abrazo y un par de lágrimas, la forma de demostrar que después de todo sigue vivo. Echo de menos su olor, uno de mis favoritos, aunque curiosamente nunca se lo haya dicho. Echo de menos que llegue y me mire a mí primero y me diga que él no, porque siempre tiene que llevarme la contraria, el muy idiota. Echo de menos depender de ese insufrible melón bocazas al que decirle cada cinco minutos que se muera. Echo de menos pegarle, esa era la mejor parte. Aunque a veces las devolvía. No echo de menos que me diga que me voy a ir alejando poco a poco, y que lo que hay va a dejar de haberlo, con el tiempo, porque al final tuvo razón, y odio darle la razón. Odio alejarme poco a poco, y que eso que había haya dejado de haberlo. A veces hasta le odio a él, pero aún así, es especial, ¿sabes?. Y le echo tanto de menos...

lunes, 9 de febrero de 2009

Lo de siempre.

Doy, doy, doy; doy casi todo lo que tengo o puedo,
y lo único que me dan a mí es por el culo.

(Figuradamente, claro).

miércoles, 28 de enero de 2009

Todas las miradas sucias.

Bueno, si querías honestidad era todo lo que debías decir;
Nunca quise hacerte mal, o dejarte ir, pero es mejor así.
¿Qué hace falta para demostrarte que la vida no es lo que parece?
Te dije una y otra vez que cantas las palabras pero no comprendes su significado;
Serán un chiste y una mirada, otra línea sin sentido.

Dices que me lees como a un libro, pero las páginas están todas dobladas y rotas.


No estoy bien.
No estoy bien.
No estoy bien.
Me desgastaste.

domingo, 25 de enero de 2009

Son como ovejas.

Estoy harta del rebaño y de sus conversaciones intrascendentes en las que (obviamente no participo) de lo único que se trata aun indirectamente, es de moda, de estilo, de ropa, de miracómomolo y de quédivinaeres.
Y luego encima, oye, lo triunfan.

Pero, de verdad, ¿tanto cuesta ser uno mismo y dejarse de chuminadas?


(Recalcitrancias I luv. Part One.).

sábado, 17 de enero de 2009

Puntocón-Puntoés.

Estoy de buen humor, de muy buen humor, mis obsesiones (retos personales, aspiraciones, inquietudes, aguachupéin) van por buen camino. Caro de cojones, opinan mis bolsillos llenos de agujeros, pero sarna con gusto no pica.
Estoy de mal humor porque, joder, es difícil, es muy difícil y siento que me lo tengo que comer sola, y a mí los contratos de muchas páginas en términos judiciales me quedan un poco grandes aún, pero como dicen: sarna con gusto no pica.


Quiero conseguirlo, quiero pisotear el orgullo de quienes lo merecen y erguir el mío.

sábado, 10 de enero de 2009

DA MONSTAR.

I Suffer Again Because Me Want To Fuck And Touch
And Fuck And Touch
And Then They Dont Want Me But I Still Want Them.

Dey Want Me Fucked Cuz I Be Da Monstar
Getting Down In My Evil Ways.

They Want Me Dead.